No se si estas gárgolas se han salvado del incendio de la catedral de Notre Dame, patrimonio de la humanidad. Pero su grito expresa tristeza e incredulidad ante la catástrofe sucedida a una catedral que no es de los franceses ni de los católicos, es de todos porque es patrimonio de la humanidad. La fotografía es de 2006, de hace 13 años. Los mismos que puede que tardemos en ver Notre Dame, de nuevo, en todo su esplendor.