19 feb. 2012

Tras la ventana

berlin_026_12

Silencio de metal triste y sonoro,
espadas congregando con amores
en el final de huesos destructores
de la región volcánica del toro.
Una humedad de femenino oro
que olió puso en su sangre resplandores,
y refugió un bramido entre las flores
como un huracanado y vasto lloro.

 

2 comentarios:

Martine dijo...

Sigo hacia atras...
Besos Antonio y mañana ¡A la calle!
Más que nunca!

Antonio Rodriguez dijo...

Mañana estaré en la calle y todas las veces que haga falta.
Un beso.